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jueves, 18 de junio de 2015

EN OCASIONES VEO MUERTOS.




¿A vosotros no os pasa que en ocasiones veis muertos? Unos muertos incorpóreos, incomprensibles y débiles pero que aun así os dan miedo. Pues eso. Llevo unos días que no hago otra cosa que ver muertos. Sé que no me pueden hacer nada y que no pueden interactuar conmigo, pero me ponen muy nervioso. 


Te acuerdas de esas noches en que tenías miedo y mirabas debajo de la cama para ver si había alguien (por cierto, no era muy inteligente por nuestra parte mirar) y que luego te protegías tapándote entero con la sábana (porque todo el mundo sabe que las sábanas son antibalas, ja), pues así me encuentro yo desde hace unos diítas, trabajo, reuniones, vida familiar, carreras, etc. Y si me preguntáis que ocurre la respuesta es NADA. Pero sin embargo tengo unas hormiguitas que me recorren el estómago de noche y de día.


Puede ser la llegada del verano, el principio de las vacaciones que espero con delirio, que me encuentro en esos días en que me pregunto a qué huelen las nubes o nada de lo anterior, pero lo cierto es que me encuentro nervioso e intranquilo y que lo único que me ayuda a relajarme es salir a correr. 


¡Cúanta razón tiene Chema Martínez cuando dice “No pienses corre”!


SUAF.



martes, 9 de junio de 2015

SÚPER-ACCIÓN





A mí me gusta hacer deporte. Cuando digo hacer deporte me refiero a correr, nadar, ir en bicicleta; todos ellos resultan deportes individuales e individualistas.  A ello hay que añadirle ese tremendo afán de superación que nos lleva a ir más lejos.

Se da la circunstancia que en ocasiones se mezclan lo que los convierte en algo más complicado, como el duatlón o el triatlón. Pero aún somos capaces de ir más allá y añadir más dificultad al tema, ¿cómo? Practicándolo en equipo.

No nos engañemos ni engañemos a nadie, hacer deporte en equipo es más entretenido, pero cuando después de llevar muchos kilómetros en las piernas, cuando ya te molesta hasta tu sombra, que lo único que quieres es llegar y hacer otra muesca en tu revólver deportivo…todavía tienes que mantener el ritmo con otra persona que está como tú o peor.

Ese es el momento importante, cuando pasamos de la superación a la súper-acción. Me acabo de inventar esa palabra. Pero es una palabra que tiene un amplísimo significado.

Cuando se trabaja en equipo (trabajar, definición.- tener una pareja, tener una familia, forma parte de un proyecto laboral, entrenar, etc.), y como se puede apreciar es un significado muy extenso y aplicable a todos los ámbitos donde haya más de una persona, es necesario realizar un esfuerzo que esté por encima de la acción personal, es necesario una SÚPER-ACCIÓN.

Esa súper-acción nos remite a abandonarnos un poco y esa parte cedérsela al compañero. Quizás debamos correr menos, tal vez se trate únicamente de acercarle nuestro botellín de agua o a lo mejor se trate del acto heroico de una sonrisa, un golpecito de ánimo. No es necesario nada más. Pero todo ello en determinadas situaciones es una súper-acción.

Con esos pequeños gestos, con esa gran implicación se conseguirá que dos personas se conviertan en un equipo, que lleguen más lejos y que, sin obtener ninguna medalla, venzan.
No se trata únicamente de coincidir en el tiempo y en el espacio de manera voluntaria, no es tampoco una voluntad de trabajo en común, debe entenderse el concepto como todo eso más un plus de implicación emocional. Eso es una SÚPER-ACCIÓN.

 SUAF.